Aunque parezca algo sencillo elegir el comedero de tu gato no siempre es tarea fácil. Hay que tener en cuenta edad y cantidad de alimento que requiere, pero no solo eso. Uno de los principales inconvenientes con los comederos es que, en general, están diseñados para perros, puesto que se les considera las mascotas más frecuentes, por lo que los comederos de gato son solo comederos de perros un poco más pequeños. Esto se realiza sin tener en cuenta las necesidades particulares de los gatos. Les ofrecemos algunos consejos sobre

 

para su edadUna de las primeras cuestiones a tener en cuenta es la edad y tamaño del gato. ara cachorros y gatos pequeños, es preferible el uso de platos poco profundos y solo un poco anchos. Al contrario, para gatos adultos o de gran tamaño es recomendable la adquisición de un comedero de tamaño un poco mayor donde quepa el alimento necesario para las necesidades de su mascota.

Otras particularidades

Los comederos deben adaptarse a la raza de su gato. Razas de cara chata, prefieren un comedero más plano de lo normal, para razas grandes es recomendable platos de mayor tamaño y profundidad. Existen comederos especialmente diseñados para aquellos gatos que gustan traer presas que han casado fuera del hogar, así como para aquellos gatos que se divierten volteando su cuenco, con bandas anti resbalantes para evitar estos accidentes.

También se pueden encontrar en el mercado varios tipos de comederos para mascotas, gatos, con dificultades físicas. Por ejemplo, si su gato padece de artritis o alguna otra dificultad o dolor corporal a la hora de inclinarse, existe una línea de comederos diseñados para ellos. Se trata de varios tipos de comederos con distintas alturas para adaptarse a sus  necesidades.

Los felinos prefieren los comederos del plástico o de acero, mientras que el cristal y la cerámica no son tan recomendables, los más adecuados para ellos son los bordes suaves y redondeados. Si son antideslizantes mejor, esto evitará que el cuenco se desplace mientras nuestra mascota se alimenta. Un factor importantísimo es la limpieza, debemos lavar e higienizar el comedero con frecuencia. Si el agua o la comida presentan pelos o restos de alimentos viejo, es muy probable que el gato no quiera comerlo, su lugar de alimentación nunca debe estar cerca del arenero donde hace sus necesidades. Los gatos son animales muy limpios por lo que debemos respetar su predilección por la higiene.

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