En esta segunda parte del artículo, completamos nuestra descripción de las maravillosas cualidades de caza de los gatos.

Como sucede con los humanos y los perros, cada uno de los ojos del gato recibe una imagen levemente diferente, con un área central de superposición. Esto proporciona la base para la visión binocular, permitiendo al gato identificar la posición de su presa con gran exactitud. Sin embargo, en los gatos domésticos esta habilidad varía de acuerdo a la raza de que se trate y los gatitos jóvenes carecen de visión binocular. Por lo tanto, sus aptitudes cazadoras están limitadas y no tienen la capacidad de atrapar una presa hasta alrededor de los 3 meses.

Los gatos tienen un sentido del olfato altamente desarrollado, que puede servirles para localizar a otros gatos, así como a las presas. Las moléculas de olor esparcidas en el aire quedan atrapadas en la lengua y ésta, a su vez, hace contacto con el órgano de Jacobsen, que está localizado en el paladar. Un vínculo directo establece el contacto con el cerebro de modo que los aromas o los olores pueden ser interpretados rápidamente, permitiendo que el gato emprenda a la acción apropiada.

Gato siamés cazando

Una vez que ha caído sobre su presa, las garras retráctiles del gato le sirven para mantener agarrada a la infortunada víctima, permitiendo que los afilados y puntiagudos dientes caninos, situados en su boca, puedan ser usados para cumplir su mortífero efecto. Las papilas, que son las minúsculas protuberancias en la lengua del gato que crean su áspero tacto, pueden servir también para atrapar presas pequeñas.

La lengua en sí misma sirve como instrumento, cuando es necesario, expandiéndose y formando un bucle en su punta, cuanto el gato bebé. De esta forma, se puede consumir más líquido en un espacio de tiempo más corto. Por lo tanto, el gato necesita invertir menos tiempo en beber agua, momento en que quedaría a merced de otros depredadores potenciales.

Otra entrada de información sensorial se deriva de los bigotes. Estos no sólo detectan las barreras físicas, sino también recogen la dirección del viento. Esto, a su vez, puede ser de gran valor para propósitos de caza. También, en el momento del ataque, los gatos cierran los ojos para evitar daños producidos por la presa, y son los bigotes, los que le proporcionan al gato la información precisa de la posición exacta de la presa entre sus garras para poder descargar el mordisco fatal en su cuello.

Con este segundo artículo, concluimos el resumen de las habilidades más destacables de nuestros amigos felinos, gracias a las cuales, desde los tiempos de los faraones, nos ayudaron a salvar las cosechas de grano de las plagas de roedores evitando hambrunas y enfermedades y ganándose con ello nuestros corazones y nuestra amistad para siempre.

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