La vivienda, el balcón y el jardín pueden convertirse en un verdadero paraíso para un gato si tienes en cuenta sus gustos a la hora de distribuir las cosas.

El territorio de la vivienda

Incluso una habitación o un apartamento se pueden convertir, con los conocimientos necesarios en cuanto a las preferencias de nuestros huéspedes de patas de terciopelo, en un territorio interesante para él. Hay que tener en cuenta lo siguiente:

 

  • Los gatos dan unos cuantos paseos cada día por su territorio. Cuanta más variación encuentre durante estos paseos, tanto mejor.
  • Los gatos odian las puertas cerradas en el interior de la vivienda.
  • Les gusta tener unos cuantos sitios divertidos para descansar.
  • Trepar y hacer equilibrios les agrada mucho.
  • A los gatos les encanta tener un sitio elevado para observar.
  • Les divierten los escondrijos.
  • También les place colocarse al lado de las ventanas para observar que pasa en el exterior.

Eliminar los posibles peligros

En la vivienda: No dejes por el suelo objetos punzantes como agujas, alfileres o vidrios rotos que el gato podría tragarse. También puede enredarse con los hilos y las madejas de lana, quemarse con los fuegos de la cocina, las planchas enchufadas, las velas encendidas o con los hogares (chimeneas) sin protección. Las gomas de borrar, las elásticas, los juguetes de plástico o las láminas metálicas son indigeribles para él y pueden provocar problemas graves de salud.
A los gatos les gusta meterse en cuevas como la lavadora abierta, los cajones o las bolsas de plástico que haya por ahí, lo cual representa un peligro de asfixia. Hay que proteger los enchufes para que el animal no reciba una descarga eléctrica. El gato podría envenenarse con los detergentes, los productos de limpieza o químicos. No hay que dejar ningún cigarrillo por ahí. Si el gato se come la nicotina, experimentará síntomas de envenenamiento sólo hay que utilizar plantas de interior que no sean venenosas. Hay que proteger las ventanas.

En el exterior: Hay que acondicionar los balcones para que el gato no pueda caerse. También te protegeremos, si es preciso, el jardín con una valla eléctrica (inofensiva pero que produce una descarga eléctrica desagradable). Guardaremos los anticongelantes, gasolina y los pesticidas lejos del alcance del gato. Si no, podría sufrir algún envenenamiento grave.
Proteger las ventanas y el balcón

El gato no sólo puede salir por una ventana abierta, sino que también puede caerse y matarse. Igualmente, las ventanas de fuelle han costado la vida a más de un gato. En el intento de salir, el animal puede quedarse atrapado en el resquicio de la ventana y ser incapaz de escapar. Con una rejilla o un dispositivo de seguridad anti-caídas, podrás dejar tranquilamente la ventana abierta y proteger al mismo tiempo al gato.

  1. Hyman Leonski dice:

    Conforme el especialista en sicología humana y de los animales, el maestro Stanley Coren, de la Universidad de Columbia Británica , las personas que prefieren a los gatos con más frecuencia están solteras y viven en apartamentos y los que escogen a perros a menudo tienen familias y viven en casas privadas.

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