El gato Manx es una raza propia de las islas Británicas, que se caracteriza precisamente por carecer de uno de los elementos más propios de los gatos: la cola. Y es que en vez de contar con una larga y sedosa cola, tiene un pequeño muñón o incluso nada de cola. Una peculiaridad que le hace ser muy apreciado en los países asiáticos.
Los gatos sin cola
Son muchas las leyendas que pretenden explicar el origen de esta raza de gato sin cola. Su nombre, Manx, procede del gentilicio de los habitantes de la isla de Man, donde se originó la raza en el siglo XVIII.